[Para tí, Marisela]
y volvimos a quedarnos
acostadas en el campo de batalla,
así con los ojos hacia el cielo,
con el corazón hinchado ,
con las piernas extendidas,
las manos temblando,
con sed, con fuego inagotable.
así termino,
cerca de tu ombligo dónde se me acaba el aire,
donde no me alcanza el mundo para abrazarte,
así camino y cerca de tu corazón me guardo,
y me pongo a buscarme en tus lunares,
mientras tus manos
reconstruyen mi espalda y dan forma a mi cuello.
asi terminamos,
sin espacio entre los cuerpos,
con tu olor que me envuelve,
con tu aliento en la mañana.
Calíope
Je t'aime
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